Volando en el frío con orejas al alto parlante,
el cigarro me consume sin un click
el té toma de mis labios
con la ventana entre abierta
la mente con manos en negro
y uñas en blanco
inhalo el arte
mi cerebro expando;
la rabia, la felicidad,
la impotencia, el desgano
la risa, el encanto
el alma, mis huesos
mis manos y un pulmón
luego
entierro mi yo
A Veces Nada
se deja caer
y suelta la mano
de la abnegada
señorita Arte.
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