domingo, 22 de diciembre de 2013

emrinev

 Vi venirme en pintura que cerré sobre el poeta que olvidó su travesía de cómo cuándo y porqué
vi venirme como el complot de la mesa que oculta la taza de té toma aire y se enfría
vi venirme en retina de enamorados con imán en sus bocas y  un sentir desenfrenado
vi venirme en la partícula de tierra que espera a la hoja del árbol de tres metros caiga a su lado
vi venirme en la cuerda de piano esperanzado en espera que Chopin cierre los ojos y toque sobre tela
vi venirme con el susto de los maniquíes con la mirada fría de la señora podrida
vi venirme  en la arteria de una vena de plutón o quizá de cualquier estrella que sienta que latiendo está mucho mejor
vi venirme como cajero de madrugada morboso esperando a su ladrón, cara encapuchada
vi venirme como el poeta que siente todo, esclavo libertario no descansa al descansar
vi venirme en la puerta oxidada que inhala nostalgia los mares que la pasaron
vi venirme en un flash eterno
cómo un pestañeo eterno
como un fósforo eterno
vi venirme en flor esperando el zumbido panal a cosechar su libertad
vi venirme tanto en revolución o cómo un eterno temor
vi venirme en vivirme o morirme
 en la rabia de palabra mal escrita 
quemando el diccionario, apuñalando la choreza 
vi venirme en el riel de metro, como agua o avalancha
como esponja o asfalto.

vi venirme
¿recuerdas?
¿Si o no?



ENTRADA

Volando en el frío con orejas al alto parlante, 
el cigarro me consume sin un click 
el té toma de mis labios
con la ventana entre abierta
 la mente con manos en negro
y uñas en blanco 
inhalo el arte
mi cerebro expando;
la rabia, la felicidad, 
la impotencia, el desgano
la risa, el encanto
el alma, mis huesos
mis manos y un pulmón
luego 
entierro mi yo

A Veces Nada
se deja caer 
y suelta la mano 
de la abnegada
señorita Arte.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Un y verso

El universo corre en ocho

recorre un cometa

que saluda un planeta

desapercibido como una aurora

radiante como la estrella dieciséis mil

o como la quinientos veinte tres mil

en pleno silencio

abunda la elegancia

fugaz 

condensado y perfecto

luna de venus

estrella amiga que brilla para saturno

cada partícula que se desplaza sabe perfectamente

lo que hace

sol, querido sol

recorro y suspiro con cada sueño

cada átomo me lleva a un pensar

como esa fugaz 

perfectamente enérgica

condensada 

ni más ni menos,

la elegancia

se transforma 

en sintonía

que medito

que siento

soy materia

soy universo

y así

me siento parte

del plan perfecto

de la química

de la nada.

Póstuma silente

La neurona que no quemé

el cáncer que no provoqué

la navidad que me incendie


el orgasmo que no probé 

el silencio que no escuché

el abrazo que no abracé 

el camino que no pisé 

el sillón que me senté.


La hoja en la cual no dibujé

el lápiz que no tomé

la imaginación que no encontré

la pintura que mezclé 

el retrato que sulfuré

la paz que no calmé

la moneda que no cambié

el pelo que despeiné

el rojo que no busqué

la conciencia que desarmé

la pirámide que sin saber dibujé

el silencio que exclamé

todos los gritos que callé

el cerro en el que me presté

las flores que celé

los ojos de amor que no me percaté

los ojos de amor

amor, me percaté.



La ropa en la que me senté

la silla que no guardé

el juguete que siempre pensé

el poema que nunca creé

la fe que siempre pensé

la partícula en la que floté

el abrazo que siempre presté

la ceja que se volvió peste

la comida que te entregué

el pie en el que caminé

los cumpleaños que no disfruté

los sueños que te encargué

todos los caminos me llevan a desenvolverte

el sexo que siempre pensé

la tele que nunca prende

las piernas que no cerré

la vagina en la que eyaculé

el cuadro que siempre pensé

me imagino el teatro que improvisé



El café que dejé

las manos que guardé

la lagrima que boté

la sal que derramé

el aire que exhalé

la meditación de la que me alimenté

el futuro que maté

la dependencia que abandoné

 la clase a la que falté

la sabiduría que gané

la micro que rayé

la molotov que tiré

la iglesia a la que entré

los días que nublé

el universo que desencadené

la hermosa estrella que encontré

el poema que finalicé

la imaginación que terminé.



Vi vir me

Y vivirme si me vivo
polilla de sombrero
que alimento de mesero
zapatilla sostén lluvia
deambula en paz el aire
que camina en vereda

Y vivirme si me vivo
corazón que da contento
alimento de las lenguas
la moral de los kilómetros
los cabellos son caballos
las hojas son potreros

Y aguantarme si me aguanto
que la mano es el puntero
que los ojos tocan cielo
y las manos son sincero
que los pies toman vuelo
la cabeza es el tintero
corazón dame más cielo

Y aguantarme si me aguanto
que lo blanco nunca es negro
amarillo ya no quiero
y que el verde siempre debo
sin razón, si sé sincero
salón de lloriqueos
pájaro de mal aguero
ocaso, debo lo que quiero
que si puedo me congelo
mientras tú, te haces fuego

Y morirme si me muero
da lo mismo si me entierro,
total puertas abro y cierro
corazón de cenicero
pasas, caminas luego
eres libre en tu juego
llantos da energía luego
eres libre en tu juego

Y morirme si me muero
calambre en el agujero
círculos de encielo
universo en una rosa
estrella bajo cielo
el pétalo siempre goza
cabeza rota, cierro rojas
abro suelos,
alimento no es lo bueno

Y morirme si me muero
da lo mismo si en manos quedo
recuerdo de perros
salto luego entreno,
a veces sueño 
entierro de agua
en asfalto me velo

Y vivirme si me aguanto
luego muero.

jueves, 5 de diciembre de 2013

TRTRT

No olvides que soy y estoy preso de mis emociones, sin luz con un piano para dos escuchas, con mi mano a contraluz y un pienso abstracto sin pudor, con dos miradas de sentir, una taza de clamor y mil que meditar, con pies desenvueltos para olfatear que si esta pintura es mejor que la que está atrás, que las decisiones se toman sin pensar, pero no por eso tendré que dejar de razonar; Los objetivos no hay que lavar, dos pulmones a veces se aburren de respirar.
De caminar de caminar de caminar

Epilogo

Condescendiente camina bajo ególatra
presa de poemas sueltos
atada a la desdicha
no me culpes de culpas 
bien se mi desgracia
psicoanalista;
no pudiste con tu sombra
de otro en hola tu voz
aumenta pero no se 
aún así no te nombra
eres epilogo de caparazón
hasta el alma
de gracias
de lo lamento
de falta
de siempre
de nada.
De nada
queda nada.